Fernando Sánchez Alonso | Fotógrafo del Mes: Junio 2015

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Fernando Sánchez Alonso - Fotógrafo del Mes

Fernando Sánchez Alonso – Fotógrafo del Mes

Fernando Sánchez Alonso

Ya es junio y en Mis Foto Ideas os presentamos a nuestro nuevo Fotógrafo del Mes, Fernando Sánchez Alonso.

Nacido en Madrid y licenciado en Filología, es fotógrafo profesional. Especializado en fotografía documental y en retrato editorial, también incursiona en la fotografía de viajes y en la corporativa, géneros a los que imprime su particular mirada fotoperiodística. Laboralmente ha estado en la Universidad de Pisa, en la Universidad Complutense de Madrid, en la Escuela Universitaria de Artes y Espectáculos TAI y en el Queen Mary and Westfield College de Londres. Es Premio Nacional “Tiflos” de Fotoperiodismo y Premio Internacional “Gabriel Miró” de narrativa breve, porque este fotógrafo, apegado a la literatura como fuente de inspiración, también escribe.

“Muchos de mis reportajes tienen un origen literario”, confiesa. “Si algo diferencia al ser humano de otras especies, no es la capacidad de comunicarse, sino la capacidad de narrar, de construir un relato. Este es, para mí, el punto de encuentro entre literatura y fotografía. Por ejemplo, mi trabajo “Voces de barro en la frontera” sobre la vida en las aldeas portuguesas de Trás-os-Montes nació de la lectura de la novela de Miguel Torga “La creación del mundo”. Y el de los conversos sufíes españoles, de un ensayo de Asín Palacios en que exponía, y razonaba, la influencia del sufismo —la corriente mística del islam— en la poesía mística española”

– Eres fotógrafo profesional y tu principal campo de trabajo es la fotografía documental. ¿Qué te llevó a ello?

Yo llegué a la fotografía documental sin altibajos o dudas. Simplemente, cuando empecé, descubrí que me equivocaba menos en esta disciplina que en otras. Y me parece que por dos motivos: porque me gusta construir historias con imágenes y porque la fotografía documental juega también con la ventaja de fingirse un documento de la realidad cuando, en el fondo, no lo es.

De hecho, la fotografía documental está mucho más codificada de lo que a simple vista parece. Podríamos hablar, por ejemplo, de la composición, que persigue despertar una emoción estética; del encuadre, que excluye de la visión del espectador elementos de la realidad que están presentes al hacer una foto, etc. Y eso sin olvidar lo que todo el mundo sabe, es decir, que una fotografía es una representación bidimensional de la realidad donde tampoco hay olores, ni sonidos, etc.

Y, sin embargo, una fotografía puede ser aceptada en un tribunal como documento probatorio, y todo eso porque, a pesar de los artificios compositivos y de las limitaciones, seguimos creyendo, tal vez de forma inconsciente, que la fotografía documental es el género más puro, por decirlo así, de los géneros fotográficos. “Yo estuve allí y vi esto. Aquí está la prueba” parece decirnos la fotografía documental. Y sin embargo… Ya decía John Berger que la fotografía era el invento más extraño de todos, porque una foto solo está hecha de luz y tiempo.

– Como fotógrafo documental recibiste en 2014 el Premio Nacional de Periodismo “Tiflos” por tu reportaje Unidas en el silencio, en el que describes la vida de Gennet Corcuera y su incansable lucha hasta lograr ser la primera sordociega en conseguir un título universitario en España. Este relato fotográfico, que se puede ver completo en tu web personal, se ha publicado en Mujer hoy y en El País, se han hecho eco de él en varias televisiones, ha estado expuesto recientemente en la Fundación ONCE… ¿Cómo conoces la historia de Gennet y qué te impulsa a emprender el reportaje?

Me interesan las historias que contienen un interés social y humano. Y si puedo dar testimonio de ellas con la cámara, trato de hacerlo de la mejor forma posible. De esa costumbre y de hablar con todo tipo de gente surge a veces el germen o la intuición de un reportaje. Así es cómo han nacido algunos de mis trabajos. En el caso de Gennet Corcuera fue a través de una conversación con mi mujer, que es profesora de Inglés en un centro donde también hay alumnos sordos. Me habló de Gennet, me contó por encima su historia y, antes de que terminara, yo ya había decidido emprender el reportaje. De manera que recabé información, telefoneé a unas cuantas personas y una tarde de otoño me presentaron a Gennet. Debo decir que todo fueron facilidades por su parte.

– Dicen que una imagen vale más que mil palabras. ¿Crees que tus fotografías han servido de voz para Gennet y han ayudado a que la gente pueda conocer su historia?

Si un reportaje aparece en un gran medio, tiene más posibilidades de llegar al gran público, eso es algo evidente, pero ese no es del todo mérito del reportaje, sino del alcance del periódico o de la revista que lo publica. Otra cosa es que hablemos de si unas fotografías pueden mejorar la vida de Gennet, de la repercusión social del fotoperiodismo y de si la fotografía puede cambiar el mundo o no, ese eterno debate al que a mí no me resulta fácil contestar, porque opino que se pueden defender ambas posturas con razonamientos igualmente válidos.

Por ejemplo, es verdad que las fotografías de Philip Jones Griffiths contribuyeron a corregir la idea que se tenía de la guerra de Vietman, pero también es cierto que, por desgracia, la fotografía no puede evitar las guerras. Otro ejemplo más actual. ¿Cuántos grandes reportajes no se han hecho sobre desahucios en nuestro país desde que empezó la crisis, y, sin embargo, sigue expulsándose a las personas de sus casas en nombre del dinero? La fotografía puede ser un revulsivo para el cambio, pero el auténtico cambio debe producirse en la conciencia de cada uno de nosotros. Y hay muchos intereses creados que tratan de impedir que eso ocurra. Nos canturrean nanas que nos adormecen y se instalan en nosotros el conformismo, la resignación, la abulia, algo peligrosísimo, porque nos convierte en zombis. Una cosa es conmoverse ante una fotografía y otra distinta, actuar.

– Y, aparte del contacto con la gente, ¿hay otras fuentes de inspiración en tu trabajo como fotógrafo documental?

Sí, la literatura. Estudié Filología Hispánica porque me gustan las palabras. Estamos hechos de palabras. Si algo diferencia al ser humano de otras especies, no es la capacidad de comunicarse —algo que en mayor o menor medida tiene todo ser vivo—, sino la capacidad de narrar, de construir un relato. Este es, para mí, el punto de encuentro entre literatura y fotografía. Por ejemplo, mi trabajo “Voces de barro en la frontera” sobre la vida en las aldeas portuguesas de Trás-os-Montes nació de la lectura de la novela de Miguel Torga La creación del mundo. Y el de los conversos sufíes españoles, de un ensayo de Asín Palacios en que exponía, y razonaba, la influencia del sufismo —la corriente mística del islam— en la poesía mística española. Esto en cuanto a los trabajos más personales. Luego están los encargos. Aquí el tema ya te es dado.

– Publicas en El País Semanal, XL Semanal, Interviú, Magazine de La Vanguardia, Mujer hoy y Viajar. Pero, aparte de tus fotografías, llama también la atención que escribas generalmente los artículos de tus reportajes fotográficos. No hay muchos fotógrafos que lo hagan.

No, no hay muchos, es verdad. Tendemos demasiado a la especialización y esto es algo que nos empobrece. Ortega y Gasset advertía ya de este peligro en La rebelión de las masas. Pero sí hay fotógrafos que escriben. Así, a bote pronto, pienso en Gervasio Sánchez, que, aparte de un grandísimo fotógrafo, es también un magnífico periodista. Fernando García Arévalo es otro caso, cuyas crónicas están a la altura de su excelente fotografía. Y lo mismo podríamos decir de Ricky Dávila o de José Manuel Navia, que sabe aprovechar la luz natural como nadie para construir una peculiar atmósfera en sus series fotográficas. Y, por supuesto, tenemos también al que considero uno de mis maestros, el estadounidense Eugene Richards, que también escribe. En fin, si tuviéramos que ponernos puntillosos, tal vez sería este el momento de recordar que a su manera todo fotógrafo es escritor, aunque él escriba no con tinta, sino con luz, pues, como se sabe, eso es lo que significa etimológicamente el término fotografía, “escribir con luz”.

– Cuando realizas un reportaje, ¿llevas planeadas las fotos que vas a hacer o prefieres dejarte llevar por el momento y las emociones?

Antes de iniciar un trabajo, procuro documentarme; la verdad, sin embargo, es que eso no siempre es posible. Alguna vez me han llamado para cubrir un reportaje y he tenido que hacerlo sin saber nada o casi nada del tema. En casos así no te queda más remedio que confiar en la intuición y en tu oficio.

– Otra de tus facetas como fotógrafo es la de retratista. ¿Qué crees que es lo que hace que logres transmitir al espectador el alma y la personalidad de la persona retratada?

Te agradezco que supongas que consigo tal cosa. Pero, si tengo que ser sincero, no sé si existe una fórmula, o al menos yo la desconozco, salvo procurar que la persona a la que vas a retratar afloje las naturales barreras psicológicas y confíe en ti. Por eso, y hasta donde es posible, me tomo todo el tiempo del mundo para realizar un retrato. Durante la conversación voy construyéndome una idea del carácter de esa persona y pensando en cómo quiero fotografiarla. De manera que, cuando llega el momento de coger la cámara, siento que la mitad de la fotografía ya está hecha y eso resulta tranquilizador. Creo que, si le das tiempo, al final termina aflorando el verdadero carácter de la persona que vas a retratar o, mejor dicho, el carácter que tú sospechas verdadero. En este sentido, como decía Richard Avedon, todo retrato es un autorretrato.

– Hace apenas un par de semanas se ha publicado La Alpujarra invisible, un libro que combina fotografías y poemas sobre esta comarca granadina que espera la declaración de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. ¿Podrías hablarnos de él?

Se trata de un libro en colaboración con el poeta Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura y una de las figuras señeras de la llamada “generación del 50”. Él escribió los poemas, sin duda lo mejor del libro, y yo realicé las fotografías.

Si tuviera que definir el libro, diría que La Alpujarra invisible no es un libro de viajes. Sin menoscabo para este tipo de publicaciones, y lo subrayo doblemente en rojo, yo quería hacer un trabajo en el que prevaleciera no lo preciosista que tiene la Alpujarra, sino lo intimista, lo que el viajero apresurado no ve. Eso que Unamuno llamaba intrahistoria.

Pensé que si encima podía dar cuenta fotográficamente de todo eso con cierto bien intencionado humor, sin idealizaciones fáciles, me sentiría menos incómodo con el resultado.

Hasta qué punto lo he logrado, no lo sé. Ya se sabe que el infierno está empedrado de buenas intenciones. Pero me tranquiliza un tanto el que alguien que ni siquiera me conoce haya dicho, sin duda con excesiva generosidad, que en las fotografías de La Alpujarra invisible hay ecos del lirismo de Alex Webb y de la ironía de Martin Parr. A veces es agradable oír ese tipo de mentiras piadosas.

– Por último, ¿qué consejo le darías a un fotógrafo que nos esté leyendo y que quisiera adentrarse en el mundo del fotoperiodismo?

Esa pregunta habría que hacérsela a los grandes. Yo solo soy un simple madrileño que aspira a convertirse en fotógrafo antes de morirse. No me atrevo, por tanto, a aconsejar a nadie. En todo caso, le repetiría aquellas palabras de Buda: “No creas en nada simplemente porque lo diga la tradición. No creas en nada porque muchos lo crean o finjan que lo creen. No creas a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Cree únicamente en aquello que tú mismo has experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia”.

Os dejamos con una muestra del trabajo de Fernando Sánchez Alonso:

(Haz click en las fotos para verlas más grandes)

Contacta con Fernando Sánchez Alonso y conoce mejor su trabajo aquí:

www.fernandosanchezalonso.com

¿Tú también quieres contarnos tu historia? ¿Quieres hablarnos sobre cómo ha sido tu andadura por la fotografía, mostrarnos tu trabajo, hablar sobre tu último proyecto o explicarnos tu fotografía favorita? Mira toda la información y descubre cómo publicar en Mis Foto Ideas aquí:

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